lunes, 7 de febrero de 2011

Poema.

¿Y que hay ahora de esa a la que tanto amabas?
¿Ya la olvidaste?
El amor de los jóvenes
No habita el corazón sino los ojos
Cuantas lagrimas por él y como lavaron mis claras mejillas
Cuanta agua salada vertida inútilmente
Por un amor que ya no sabe a nada.
¿Por qué el amor parece tan dulce en apariencia y si se prueba tan tirano i cruel?
Y sí, ella posee la riqueza de lo bello, pero es pobre, porque todo cuanto tiene, con ella ha de morir.
Pues porque para el amor, no hay límites de piedra
i lo que el amor puede, lo debe intentar el amor.
Si alguna vez fuiste tú mismo, si alguna vez esos suspiros eran tuyos...
Tú, y tus suspiros, eran parados en el aire y ahora...
Has cambiado.

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